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Llegó una denuncia: ¿investigamos internamente o buscamos apoyo externo?
No todas las denuncias requieren apoyo externo. Pero hay características de un caso que hacen recomendable considerarlo, y conviene identificarlas antes de empezar, no a mitad del proceso.
Un viernes por la tarde llega un correo a Recursos Humanos.
Tres párrafos. Una persona describe situaciones que viene viviendo hace meses con su jefatura directa. No hay testigos evidentes. Hay correos que quizás permitan reconstruir parte de lo ocurrido. Y el lunes ambas personas vuelven a la misma oficina.
La pregunta aparece rápido:
¿Y ahora qué hacemos?
Antes de responderla, conviene recordar algo que revisamos al analizar las primeras cifras de implementación de la Ley Karin: recibir una denuncia no equivale a acreditar una conducta. Y que una investigación no logre constatar los hechos tampoco significa, por sí solo, que el relato sea falso.
Sostener ambas cosas al mismo tiempo es justamente lo que permite investigar.
Primero: qué permite la ley
Cuando una denuncia es presentada directamente ante la empresa, el empleador puede disponer una investigación interna o remitir los antecedentes a la Inspección del Trabajo dentro de los tres días establecidos por la normativa. Si decide investigar bajo su responsabilidad, el procedimiento debe concluir dentro de 30 días, constar por escrito, mantenerse en estricta reserva y garantizar que ambas partes puedan ser oídas y fundamentar sus dichos.
Que la investigación quede bajo responsabilidad del empleador no impide incorporar apoyo técnico externo.
La propia Dirección del Trabajo ha señalado que la asistencia de terceros especializados es aplicable a los procedimientos establecidos por la Ley Karin, siempre que se respeten sus requisitos y que dicha participación no sustituya ni disminuya la responsabilidad del empleador. Incluso, al revisar una investigación interna, la DT contempla expresamente si se utilizó apoyo o asesoría de una empresa externa.
Por eso la pregunta no es simplemente si la empresa puede investigar.
La pregunta más útil es otra:
¿Tenemos, en este caso, las condiciones para investigarlo bien?
Investigar es más que preguntar qué ocurrió
Una entrevista investigativa no consiste solamente en escuchar un relato.
Supone crear condiciones para que una persona pueda explicar lo vivido y, al mismo tiempo, obtener información que posteriormente pueda ser analizada y contrastada: hechos concretos, temporalidad, contexto, personas presentes, comunicaciones, documentos y otros antecedentes verificables.
Ahí existe un equilibrio delicado.
Interrogar desde la sospecha o escuchar sin investigar son dos extremos igualmente problemáticos.
En el primero, la persona puede sentirse cuestionada desde el inicio y el procedimiento pierde imparcialidad.
En el segundo, podemos terminar con un relato significativo desde la experiencia de quien lo entrega, pero sin los elementos necesarios para contrastar los hechos y sostener una conclusión.
La entrevista especializada intenta trabajar precisamente en ese espacio intermedio: escuchar con respeto sin abandonar la tarea de investigar.
¿Cuándo vale la pena considerar apoyo externo?
No depende necesariamente del tamaño de la organización. Depende de las características del caso.
Puede ser especialmente útil considerar apoyo técnico externo:
- cuando existen relaciones jerárquicas o vínculos previos que pueden tensionar la imparcialidad o su percepción;
- cuando participan varias personas, aparecen nuevos antecedentes o existe un volumen importante de documentación que revisar;
- cuando la organización tiene equipos distribuidos territorialmente y necesita coordinar diligencias en distintas regiones;
- cuando el equipo que normalmente investigaría deberá continuar relacionándose cotidianamente con denunciante, denunciado o sus jefaturas;
- o cuando el caso tiene una alta visibilidad interna y la forma en que se conduzca el procedimiento será observada por el resto de la organización.
La distancia externa no garantiza por sí sola una buena investigación.
Pero puede aportar algo importante: independencia respecto de las dinámicas internas, especialización para conducir el proceso y disponibilidad para sostenerlo de principio a fin.
Hay algo que suele quedar fuera de esta decisión
La investigación termina. Las relaciones de trabajo continúan.
Cuando el procedimiento cierre, Recursos Humanos, las jefaturas y los equipos seguirán ahí.
Tendrán que implementar las medidas que correspondan, acompañar a las personas, gestionar las consecuencias del proceso y, muchas veces, recomponer dinámicas de trabajo que quedaron tensionadas.
Por eso incorporar apoyo externo no significa externalizar la responsabilidad de la organización.
Puede significar exactamente lo contrario: reconocer que una situación sensible necesita capacidades específicas y permitir que los equipos internos conserven espacio para hacerse cargo de aquello que ocurrirá después.
Lo que hemos observado trabajando con organizaciones
En Nuestros Lazos hemos desarrollado investigaciones laborales para organizaciones con equipos ubicados en distintas regiones del país y en realidades laborales muy diversas.
Esa experiencia nos ha mostrado que el valor del apoyo externo no aparece únicamente al momento de entregar un informe.
Las organizaciones con las que hemos trabajado han valorado especialmente contar con una contraparte disponible durante el proceso: alguien que organice las diligencias, conduzca las entrevistas, mantenga la trazabilidad de los antecedentes y pueda explicar con claridad en qué etapa se encuentra la investigación y qué viene después.
También aparece con fuerza la experiencia de las personas entrevistadas.
Quien participa de una investigación puede llegar preocupado, afectado o inseguro respecto de qué ocurrirá con aquello que relate. Explicar el procedimiento, establecer un encuadre claro, escuchar respetuosamente y —al mismo tiempo— formular las preguntas necesarias para investigar no es un gesto accesorio de buen trato.
Es parte de la calidad técnica de la investigación.
Por eso nuestro modelo integra entrevista especializada con enfoque psicosocial, análisis investigativo y revisión jurídico-procedimental: cuidado en la interacción con las personas y rigurosidad en la revisión de los antecedentes y las conclusiones.
Porque investigar bien no consiste únicamente en cerrar un procedimiento.
También es cuidar a las personas, al proceso y a la organización que tendrá que seguir funcionando cuando la investigación termine.
